sábado, 18 de junio de 2011

Mapa mental: empirismo y realismo

ALCANCES DEL PARADIGMA CUANTITATIVO EN LA INVESTIGACION EDUCATIVA







Por: Dayne González Rangel.


unabari@gmail.com
RESUMEN.
Al estudiar los problemas educativos y sociales, y abordar un problema de investigación, una de las dificultades a las que se enfrenta el nuevo investigador es a la gran cantidad de métodos, técnicas e instrumentos de investigación, unido a la diversidad de posturas epistemológicas, filosóficas y metodológicas en la que se fundamentan la investigación científica.


De tal manera, que al abordar el problema de investigación, se debe apoyar en paradigmas, lo cual lleva implícito una visión epistemológica particular. Así se tiene, que existen diferentes paradigmas, entre ellos el paradigma cuantitativo o positivista, el cual se caracteriza por su racionalidad, y pretende explicar los hechos a partir de las relaciones causa-efecto, buscando el conocimiento y la objetividad, utilizando métodos cuantitativos y estadísticos susceptibles de ser medibles aplicando análisis matemáticos y el control experimental.

En tal sentido, el propósito del presente ensayo, consiste en realizar un análisis, acerca de la fundamentación teórica de diseños cuantitativos en la investigación educativa, revisando los puntos de vista de varios autores.
Palabras clave: paradigma, positivismo, paradigma cuantitativo.


INTRODUCCIÓN
Desde tiempos antiguos, el ser humano ha tenido que enfrentarse a problemas de diversa índole; los cuales muchos de ellos estaban relacionados con la búsqueda de su razón de ser, otros, simplemente fueron novedosos y han superado temporalmente la capacidad de raciocinio del hombre. Desde esta perspectiva, el ser humano, no siempre ha podido llegar a la solución de un problema específico, pero el sólo hecho de realizar un proceso de investigación, le ha ayudado a contribuir con la solución de problemas que pueden estar directa o indirectamente relacionados.


De lo anteriormente expuesto, se deduce que la investigación no es un acto aleatorio, sino un proceso sistemático a través del cual se deben seguir ciertos procedimientos y técnicas que facilitan y ayudan a obtener el máximo provecho y éxito en cada uno de los estudios que se realizan. De tal manera, que el abordaje del problema de investigación se sustenta en paradigmas, y lleva implícito una visión epistemológica particular, los cuales tratan de que el investigador piense principalmente en que el resultado del estudio tenga utilidad y que se logren resultados que sean pertinentes para la sociedad.


Al respecto, La cerda (2005), señala que detrás de cada modalidad investigativa, se encuentra una concepción filosófica que la sustenta teóricamente. A tal modalidad se le denomina Paradigma. En términos más concretos, Kuhn (2004), ha definido los paradigmas como “…logros científicos universalmente aceptados, que durante algún tiempo suministran modelos de problemas y soluciones a una comunidad de profesionales”.


Lo que indica, que en un sentido muy real, los paradigmas son teorías elaboradas bien sea sobre un aspecto particular o sobre una totalidad. Por otro lado, desde el punto de vista de la metodología de la investigación, la ciencia educativa se ha visto influenciada fundamentalmente por dos corrientes filosóficas también llamados paradigmas; estos se conocen como el paradigma empírico-analítico, positivista, cuantitativo o racionalista y el paradigma simbólico interpretativo, cualitativo, hermenéutico o cultural; cada uno con una dimensión ontológica, epistemológica y metodológica particular.

En este ensayo, trataremos lo referente a la fundamentación teórica de diseños cuantitativos, positivismo y paradigma empírico-analítico, positivista, cuantitativo o racionalista. Con referencia al término Positivismo, tiene sus antecedentes en el Conde de Saint Simón (1.760-1825) y se desarrolla con Augusto Comte (1798-1857), quien es considerado el padre de dicha corriente filosófica de pensamiento, que aparece a finales del Siglo XIX y comienzos del XX. Para Comte, positivo es inseparable de relativo, de orgánico, de preciso, de cierto, de real.

Por lo tanto, La filosofía positiva se contenta con las realidades apreciables por nuestro organismo, por esto es real; elimina toda inquisición sobre lo absoluto, por esto es relativo. Desde el punto de vista científico, el positivismo debe considerarse en dos aspectos diversos: como método y como sistema. Como método involucra a la investigación científica y filosófica; como sistema comprende un conjunto de afirmaciones acerca del objeto de la ciencia.

Otra de sus características relevantes, tiene que ver con su posición epistemológica central; ya que el positivismo supone que la realidad está dada y que puede ser conocida de manera absoluta por el sujeto cognoscente, y que por tanto, de lo único que había que preocuparse, lo que permite inferir que los científicos positivistas suponen que se puede obtener un conocimiento objetivo del estudio del mundo natural y social y buscan los hechos o causas de los fenómenos sociales con independencia de los estados subjetivos de los individuos.


Al mismo tiempo, el Positivismo en la actualidad tiene influencia en muchas personas y lugares, que sin ser conscientes, se sitúan en esta línea de pensamiento; entre los seguidores del positivismo en Venezuela destacan: Rafael Villavicencio, Dr. Luis Razetti y Arturo Uslar Pietri; lo que evidencia que el desarrollo de la ciencia en los últimos siglos le ha permitido al Positivismo posicionarse en nuestros días como una disciplina de verdadero conocimiento, que puede situarse con muchos adelantos y muchos logros, ya que lo creíble para nuestros días, es solamente lo que se puede comprobar por algún proceso positivo.


En otro orden de ideas, dentro de todos los análisis de los métodos cuantitativos podemos encontrar una característica basada en el positivismo como fuente epistemológica, que es el énfasis en la precisión de los procedimientos para la medición, así como la relación clara entre los conceptos y los indicadores con los que se miden, para evitar las confusiones que genera el uso de un lenguaje oscuro, que pese a ser seductor, es difícil de comprobar su veracidad.


Respecto al paradigma cuantitativo, en el ámbito educativo su aspiración básica es descubrir las leyes por las que se rigen los fenómenos educativos y elaborar teorías científicas de la acción educativa; lo que es complementado por Parra (1999) quien lo caracteriza de la siguiente manera: Positivismo: Todo conocimiento es válido si está basado en la observación de los hechos sensibles.
• Ontología realismo crítico la realidad existe pero no es completamente aprehensible solo podemos aproximarnos a la realidad
• Epistemología objetivismo débil, la objetividad como ideal regulativo. Solo podemos aproximarnos a la verdad.
• Metodología (Método Científico): Desestima la lógica como fuente de verdad (método deductivo) y antepone en cambio la experiencia, la observación como paso previo a la generalización y a la formación de teorías (método inductivo).


Alternativamente, en el paradigma cuantitativo, el conocimiento está fundamentado en los hechos, prestando poca atención a la subjetividad de los individuos, y enraizado filosóficamente en el positivismo. Por lo tanto, para el paradigma positivista el fin último de la investigación es la formulación de leyes científicas universales y generales que expliquen los hechos que ocurren en la naturaleza y en la sociedad.


Así mismo, Hurtado y Toro (2001). “Dicen que la investigación Cuantitativa tiene una concepción lineal”. Es decir, que haya claridad entre los elementos que conforman el problema, que tenga definición, limitarlos y saber con exactitud donde se inicia el problema, y que tipo de incidencia existe entre sus elementos; ya que la investigación Cuantitativa, recurre a escenarios en donde el investigador y sujetos del estudio viven una especie de ambiente tipo laboratorio. Lo que es complementado por Villegas (1996), quien considera que “El escenario es artificial, usa variables para controlar el fenómeno a estudiar, es parte de una realidad establecida a priori. Utiliza una observación controlada, estable y objetiva.”.


Finalmente, según Bisquerra, R (1998), en el Paradigma cuantitativo, la investigación socio educativa destaca elementos como variables, (Cuantitativas y Cualitativas), confiabilidad (Consistencia y estabilidad), validez (Libre de distorsiones), hipótesis (Formación a ser probada por la comprobación de los hechos) y grado de significación estadística (Nivel de aceptación o de rechazo y margen de error aceptado).


Es importante destacar que, según estudios de Damiani (1997) y Hurtado de Barrera (2000), coinciden en señalar el predominio que ha tenido en la educación venezolana, el denominado método empírico analítico, hipotético deductivo o simplemente método científico, derivado del paradigma positivista o “cuantitativo”. Sin embargo, hoy día, el sistema educativo venezolano se encuentra en plena transformación como consecuencia de la aplicación de una reforma curricular estructural que intenta adaptar la educación nacional a los nuevos paradigmas educacionales surgidos en la escena internacional en los últimos tiempos, a traves de las Escuelas Bolivarianas (llamadas antes de 1999 Integrales), pues han sido concebidas bajo la óptica de brindar una atención integral al estudiante, además de abordar la enseñanza desde una perspectiva interdisciplinaria.


Sin embargo, la aplicación del paradigma cuantitativo en la realidad del sistema educativo debe reestructurarse de forma tal que permita al individuo plantear y analizar problemas, abordados desde una perspectiva multidimensional y pluridisciplinaria, ya que desde sus orígenes el enfoque cuantitativo ha aportado grandes avances científicos y tecnológicos.

REFERENCIAS

Bisquerra, R. (1998). Métodos de investigación educativa. Barcelona CEPAC.



Cerda, Hugo. (2005). Los Elementos de la Investigación. Editorial El Búho. Bogotá.

Damiani, L. F. (1997). Epistemología y Ciencia en la Modernidad: El traslado de la Racionalidad de las ciencias Físico-Naturales a las ciencias Sociales. Caracas. Edición FACES UCV.

Hurtado de Barrera, Jacqueline. (2000). Metodología de la Investigación Holística. Sypal, Caracas.

Hurtado, I y Toro, J (2001). Paradigma y métodos de investigación en tiempo de cambio. México: Edit. Limusa.

Kuhn (2004), Thomas. La estructura de las revoluciones científicas. Fondo de Cultura Económica. Bogotá.

Parra, S. y otros. (1999). La Escuela Vacía. Magisterio. Santa Fe de Bogotá.

Pérez de Melo, Ysmery. El Ensayo. Partes: 1, 2. Acerca de definiciones, clasificación, extensión y estilo....www.monografias.com› Lengua y Literatura.

“La Investigación Educativa: Un acercamiento al Paradigma Cuantitativo”

Por: Vanezza E. Reyes Veracierto
Argumentar respecto a la evolución de los paradigmas educativos a través del tiempo, lleva a reflexionar sobre la evolución misma de la humanidad y el conocimiento. Observamos entonces, como en la actualidad confluyen diferentes teorías o paradigmas que, si bien es cierto, son tan antiguos como la sociedad del discernimiento, estos han evolucionado, en sí mismos, hasta adaptarse a los nuevos tiempos; así, han surgido  nuevos modelos, los cuales responden a nuevas necesidades, escenarios y  herramientas tecnológicas al servicio de la sociedad. Por tanto, plantearse un modo único de pensar es cosa del pasado, hoy por hoy se encuentran tantas corrientes del pensamiento, métodos de investigación, como variadas son las necesidades cognitivas del ser humano, y la manera como pueden abordarse.
Para no correr el riesgo de una sobrestimación respecto a la temática, puede decirse, lo que en palabras de Inche, López, Flores y Otros (2003) señalan que, “en las búsquedas del conocimiento de la «realidad» social hay quienes, enmarcados en una «tradición» positivista, defienden el uso de métodos cuantitativos que buscan llegar a explicaciones generales, a enunciar leyes (nomotéticos) y quienes, parapetados en el fenomenologismo, abogan por la preponderancia de los métodos cualitativos que tienen como propósito eje el comprender el desarrollo de procesos”(p.15). Esto se debe al hecho de que al momento de asumir una investigación priva el principio de la claridad teórica, en cuanto a las normas y reglas que fundamentan cada paradigma y que en su mayoría es manejado por la sociedad científica.
Por su parte, Rodríguez, Ochoa y otros (2008), al citar a Kuhn (1962), establecen una acotación mediante la cual proporciona un referente sobre el manejo del concepto de paradigma: “…un paradigma expresa un conjunto de logros compartidos por una comunidad científica en función de definir problemas y buscar soluciones legítimas: consta de conceptos valores y técnicas que guían la actividad científica del investigador” (p.75). Desde este punto de vista tenemos entonces que un paradigma es  excluyente, porque objeta todo lo que está fuera de su método. En tal sentido, actualmente es necesario que el investigador esté atento a los cambios de paradigma, con el fin de que su investigación esté acorde a dichos cambios.
Según Gento (2004) para realizar investigación es importante tomar en cuenta las demandas de la sociedad en la cual nos desenvolvemos, la contextualización del tiempo, lugar y espacio, en los cuales se desarrollan los hechos a ser objeto de estudio; así como el conocimiento que predomina en la misma, tanto la demanda de la sociedad como el conocimiento, “determinan la aparición de nuevas disciplinas” (p.5).
Hablar sobre un paradigma determinado significa, en primer lugar contextualizarlo dentro de un tiempo y lugar específico; por lo tanto, ir entonces de uno a otro, significa una variación de ese contexto, significa que hubo una evolución o cambio en la forma de apreciar el conocimiento, de ver la realidad y por supuesto de hacer las cosas.
Desde comienzos del Siglo XX, La educación tuvo que luchar arduamente para ser reconocida, como un verdadero campo de investigación, visto que siempre fue delegada al último peldaño de la escala jerárquica dentro del campo investigativo. Sin embargo, en este nuevo siglo, la investigación educativa ha dado un verdadero vuelco dentro del campo científico, posicionándose  en una situación favorable, todo ello debido a que su objeto de estudio se considera hoy día, como un elemento prioritario en un mundo globalizado, en el cual la ciencia y la tecnología son primordiales y las mismas se alcanzan con la educación, por tal motivo,  la educación se ha transformado en un tema prioritario para los gobiernos, y sus correspondientes políticas gubernamentales debido a que están realmente concientes del indudable impacto que tiene sobre otros temas esenciales para el desarrollo y la supervivencia de los Estados.
Dicho de otra manera, la educación genera conocimiento y el conocimiento es un proceso histórico-social de la actividad humana y es considerado en dos formas: Conocimiento Empírico.- el cual se conforma por el reflejo de los objetos, así como la interpretación de éstos realizada por el hombre, el cual se obtiene de la aplicación de instrumentos y métodos utilizados como son: la observación, descripción, etc. y; Conocimiento Teórico.- el cual representa la profundización del pensamiento, donde se utilizan métodos como la modelación, elaboración de hipótesis y teorías.
Así las cosas, y en opinión de Álvarez y Rojas (2006) de estos dos tipos de conocimiento se origina la Teoría del Conocimiento, cuya esencia radica en alcanzar leyes y formas de conocimiento, como respuesta a una serie de interrogantes: ¿Cuál es el fundamento del Conocimiento y qué lo impulsa? ¿Cuáles son los pasos del proceso cognitivo y cuáles son los métodos y formas de éste? ¿Qué es la verdad, cuál es y cómo se relaciona con el hombre?, en pocas palabras, la teoría del conocimiento pone al descubierto los problemas generales, las vías y los medios de investigación científica, de los cuáles los científicos sociales de estos días tienen a su disposición (p.7).
Otro aspecto bien importante, a ser considerado por la comunidad científica es la demanda de la sociedad, dentro de la cual se desarrolla la investigación; en este sentido cabe mencionar que los tres enfoques pueden ser utilizados con la misma confiabilidad, pero es importante definir en cual ubicar nuestro estudio ya que la realidad a investigar determinará los paradigmas  o  éstos influirán en la manera de ver el acto educativo.
Enfoque Positivista o Cuantitativo:
Siguiendo a Álvarez y Rojas (2006), el origen del Paradigma Positivista o Cuantitativo, se remonta al siglo XVII con Francis Bacón, quien pretendió liberar al hombre del mito y la tradición a través de una nueva organización del conocimiento, así como una nueva epistemología, con la cual llevaría al hombre hacia la “luz”, guiada por la razón; no obstante, no es sino Rene Descartes, quien da las bases de la investigación en su libro “El Discurso del Método”, (Descartes, 1977. pp. IX-XX), con lo cual nos ubicamos en el Siglo XVIII, mejor conocido como el “Siglo de las Luces”; en este siglo, Newton, descubre las leyes de la gravitación, abriendo un importante y prometedor panorama de investigación, lo que dio lugar a que sus contemporáneos arguyeran: ¡Han sido descubiertas las leyes de la naturaleza, por lo tanto se debería descubrir las leyes del hombre!.
Así, pasamos a Augusto Comte, quien fuera considerado como padre del Positivismo, este autor originó un pensamiento filosófico, creando un movimiento intelectual, con la finalidad de derribar la cosmovisión tradicional de corte teológico y así sustituirla con la racionalidad de todos los procesos relacionados con la vida del hombre; sin embargo, es Emile Durheim, quien lo difunde y lo describe con lujo de detalles en su libro titulado “Las Reglas del Método Sociológico” (Durheim, 1998, pp. 8-25).
No es, sino a comienzos del  siglo XX que surge un gran cambio paradigmático e intelectual gracias al “Circulo de Viena”  que con pensadores como Neurath, Kraft, Waishann y el más sobresaliente, Carnap, originaron el Positivismo Lógico, mejor conocido como Neopositivismo, y de esta manera replantear las ideas de Comte, enfatizando que los avances en áreas como: Matemáticas, Lógica y Filosofía, llevan a utilizar la reflexión filosófica-lógica y utilizándose por primera vez, el término empirismo lógico y; ya para el año 1920 esta corriente elabora la Teoría del Lenguaje Científico,  con la cual se pretende la búsqueda de hechos manifestados tangiblemente, dejando a un lado los sentimientos y apreciaciones subjetivas, es decir, comienzan a utilizarse estrategias de tipo cuantitativo para la recolección de información y la búsqueda del conocimiento a través del tratamiento matemático-estadístico de las realidades a ser abordadas como objetos de estudio.
Aportes del Paradigma Cuantitativo a la Investigación Educativa:
Desde sus orígenes el enfoque cuantitativo, siempre ha estado en la búsqueda de la verdad a través de la reflexión filosófica-lógica y, durante años ha funcionado y ha aportado grandes avances científicos y tecnológicos. Ahora bien, en cuanto a la investigación educativa la limitó y  colocó en un segundo plano de la escala jerárquica de la investigación. Este tipo de investigación ve a los sujetos en estudio como meros objetos que reciben un tratamiento matemático estadístico, dejando a un lado los aspectos subjetivos como el comportamiento y sobre todo el carácter creativo de la relación humana.
REFLEXIONES FINALES
Para finalizar, tal y como se desarrolló, todo paradigma es un patrón a seguir, un modelo que previamente se establece en la mente para determinar la forma como se aprecia y se hacen las cosas, como se observa la realidad o bien, como abordamos una investigación. Por ello, es importante señalar que existen diferencias notables en los paradigmas cuantitativos-cualitativos, y su aplicación en el tiempo, varía de acuerdo al abordaje moderno o postmoderno que le demos al estudio de la educación, lo cual será clave en la apreciación y aplicación del mismo.
En tal sentido, en la investigación educativa será válida la aplicación de cualesquiera de los métodos que la sociedad del conocimiento coloca a disposición del investigador; en tal sentido, el paradigma cuantitativo permite resolver problemas, mientras que el paradigma cualitativo tiene su propio ámbito, éste se encuentra en una etapa de transición que culminará en la reconstrucción de métodos y aplicaciones como un proceso acumulativo de ambos paradigmas.
La propuesta metodológica para orientar el diseño, desarrollo y evaluación de la investigación educativa desde el enfoque cuantitativo, se puede llevar a cabo, bien en forma independiente o en combinación con la metodología cualitativa, cuando se requiera y justifique dicha combinación. En la etapa de operacionalización se delinean las hipótesis, mientras que en la etapa de diseño las hipótesis se confrontan con la viabilidad en términos de los recursos y el tiempo a utilizar.
En fin, es muy importante considerar  las teorías y métodos a ser empleados en la elaboración de todo trabajo de investigación, ya que de ello depende que el trabajo quede fundamentado con bases sólidas y confiables para la solución de problemas, los ejemplos más claros los tenemos en los estantes de las bibliotecas, que están saturados de tesis de licenciatura,  maestría y aún  de doctorado, que se encuentran durmiendo, sin que sirvan para coadyuvar en la resolución de los diversos problemas de la educación, por no estar bien sustentadas teóricamente, tal idiosincrasia lleva al olvido de las cuestiones teóricas y por lo tanto se condiciona a la práctica, al  fracaso en la educación, afectando nuestra producción científica y por la sociedad del conocimiento de nuestro país.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

ÁLVAREZ, Alma y ROJAS, Benjamin. (2006): “La Tutoria Como Investigación Educativa.                          Un Acercamiento a Los Paradigmas Teóricos”.
DESCARTES, R. (1977): “El Discurso del Método”. Ed Porrúa, serie sepancuantos. México.
DURHEIM, E. (1988): “Las Reglas del Método Sociológico”. Ed. Alianza editorial,      México.
FILSTEAD William J. (1986): “Métodos Cualitativos” En: Cook T. D y Reichardt CH. S.         Métodos cualitativos y cuantitativos en investigación evaluativa. Ediciones Morata. España.
GOETZ,  J.P. (1988): “Etnografía Y Diseño Cuantitativo En Investigación Educativa”.
INCHE, Jorge; y otros (2003): “Paradigma Cuantitativo: Un Enfoque Empírico y Analítico”. Industrial Data [en línea]. 2003, Vol. 6, no. 1, p. 23-37. ISSN 1560-9146.
PÉREZ de M, Ysmery. “El Ensayo”. Partes: 1, 2. Acerca de definiciones, clasificación, extensión y             estilo....www.monografias.com› Lengua y Literatura
RODRÍGUEZ, Y., Ochoa de R., N. y otro. (2008): “La Experiencia de Investigar. Recomendaciones Para             Realizar una Investigación y No Morir En El Intento”. Biblioteca de ciencias de la Educación.            3era. Edic.  Universidad de Carabobo. Valencia. Venezuela.

La Investigación Educativa: una perspectiva de sus diseños cuantitativos


Autora: Marvis Rumbos

El objetivo de este ensayo es presentar la investigación educativa desde una perspectiva de sus diseños cuantitativos, siendo que la investigación se ha constituido en una actividad precisa y elemental. Por este motivo, se ha originado la investigación educativa, como disciplina que trata las cuestiones y problemas relativos a la naturaleza, epistemología, metodología, fines y objetivos en el marco de la búsqueda progresiva de conocimiento en el ámbito educativo.

En pocas palabras, el profesional de la educación puede aproximarse a la realidad educativa desde diferentes perspectivas así como utilizar diversos diseños de investigación, recogiendo información a través de una gran variedad de técnicas. Esta diversidad obedece a las diferentes concepciones y modos de interpretar la realidad social que se basa en las distintas respuestas que pueden darse en las distintas respuestas que pueden darse a las interrogantes planteadas desde las dimensiones ontológica y epistemológica y desde distintas concepciones de la naturaleza humana. La diversidad metodológica resultante deriva de las diferentes respuestas dadas en cada ámbito.

De entrada, la investigación educativa entendida como disciplina, es un ámbito de conocimiento reciente, que se encuentra en la actualidad en un momento de cambio debido al avance de los nuevos sistemas de accesos e intercambio de información y al impacto que ha tenido la computarización y lo que está produciendo en el modo de recopilación y tratamiento de la información. En la educativa se regulan las diversas metodologías para adquirir el carácter de científica y para ello, se necesita de profesionales que se asuman como pensadores, es decir que realicen la tarea permanente de estructurar la realidad, de preguntarle y preguntarse sobre lo cotidiano y evidente, tarea ineludible para todo. Se considera que los especialistas de la educación deben comprometerse como investigadores de su propia práctica y reflexionar críticamente acerca de la misma para mejorarla, a través del contraste, el diálogo, el debate, la deliberación y la experiencia compartida sobre prácticas pedagógicas habituales para ello se hace indispensable aprender a investigar, tener una experiencia directa con la problemática a estudiar, cuyas conclusiones superen la mera recolección de información.

En un sentido amplio, según Cantero (2010) investigar es hacer diligencias para descubrir una cosa, pesquisar, inquirir, indagar, discurrir o profundizar concienzudamente en algún género de estudios. En un sentido más restringido, la investigación es un proceso que, mediante la aplicación de métodos científicos, procura obtener información relevante y fidedigna, para extender, verificar, corregir o aplicar el conocimiento. En este sentido decimos que la investigación educativa es: “el manejo de cosas, conceptos, símbolos, con el propósito de obtener generalizaciones que permitan corregir o verificar el conocimiento, ya sea que éste auxilie en la construcción de una teoría o en la práctica de un arte” y el propio investigador precisa recurrir a la consulta de diversas fuentes información con el fin de establecer el estado de la cuestión del conocimiento sobre el fenómeno que piensa investigar, pero nos preguntamos ¿cuáles son los pasos de una investigación? señala Hernández (2001) los siguientes: concebir la idea a investigar, plantear el problema de investigación, elaborar el marco teórico, definir si la investigación (exploratoria, descriptiva, correlacional, explicativa) y hasta que nivel llegara., establecer la hipótesis, seleccionar el diseño apropiado de investigación, selección de la muestra, recolección de los datos, analizar los datos y presentar los resultados.

Ahora bien, cuando se establecen y formulan hipótesis, los diseños sirven también para someterlas a prueba, entonces ¿qué es un Diseño de Investigación? según el Diccionario de la Investigación Científica de Tamayo y Tamayo (2002) dice que “es la estructura a seguir en una investigación ejerciendo el control de la misma a fin de encontrar resultados confiables y su relación con los interrogantes surgidos de la hipótesis”, una vez que se precisó el planteamiento del problema, se definió el alcance inicial de la investigación y se formularon las hipótesis, el investigador debe visualizar la manera práctica y concreto para contestar la interrogantes de conocimientos que ha planteado, señala al investigador que debe hacer para alcanzar los objetivos de estudio y es un plan o estrategia concebida para obtener información que se desea (Hernández, 2001). Por otra parte, Sabino (2000) expresa las funciones del diseño “Se ocupa del abordaje” “Su objeto es de proporcionar un modelo de verificación que permita contrastar hechos con teoría y su forma es la de una estrategia o plan general que determine las operaciones necesarias para hacerlo”. Con relación a la importancia del diseño permite evaluar varias alternativas antes de realizar el proyecto, creando mayor seguridad en lo que se va hacer, ahorra tiempo y da mayor flexibilidad porque obliga al investigador a prever eventos inesperados.

Actualmente, son variados los significados atribuidos a la expresión Investigación Educativa, dependiendo de la diversidad de objetivos y características que se le establecen. A partir de esto es posible hacer una reflexión acerca del enfoque que de allí se desprende: si estamos tratando la investigación científica, es posible desarrollar dos enfoques importantes: el cualitativo y el cuantitativo, en el primero se entiende que la cantidad es parte de la cualidad, además de darse mayor atención a lo profundo de los resultados y no de su generalización; mientras que en el enfoque cuantitativo, lo importante es la generalización o universalización de los resultados de la investigación, pero dentro del enfoque cuantitativo ¿qué es el diseño cuantitativo? es el proceso de construcción y reconstrucción del conocimiento, se utiliza como base, información expresada en forma numérica factible de cuantificar, es una forma de aproximación sistemática al estudio de la realidad, se apoya en categorías numéricas y permite realizar el análisis de los fenómenos a través de diferentes formas estadísticas.

Seguidamente, la precisión, la profundidad así como también el éxito de los resultados de la investigación educativa dependen de la elección adecuada del diseño de investigación. Los diseños de investigación según Hernández, Fernández y Baptista (2000) son investigación experimental e investigación no experimental. La investigación experimental es cuando a través de un experimento se pretende llegar a la causa de un fenómeno. Su esencia es la de someter el objeto de estudio a la influencia de ciertas variables en condiciones controladas y conocidas por el investigador. A su vez se divide en: Preexperimental y Cuasiexperimental. La Preexperimental tiene grado de control mínimo y en la cuasi- experimental cando estudia las relaciones causa – efecto, pero no en condiciones de control riguroso de las variables que maneja.

Por otro lado, la investigación no experimental se aplica en ambos enfoques (cualitativo o cuantitativo) según Hernández, Fernández y Baptista (2000) y se divide en: transversal y longitudinal. La transversal es el diseño de investigación que recolecta datos de un solo momento y en un tiempo único. El propósito es describir variables y analizar su incidencia e interrelación en un momento dado. Se divide a su vez en: descriptivos son aquellos que tienen como objetivo indagar la incidencia y los valores en que se manifiesta una o más variables; correlacionales se encargan de describir relaciones entre dos o más variables en un momento determinado y correlacionales/causales son aquellos en los cuales las causas y efectos ya ocurrieron en la realidad (estaban dados y manifestados) y el investigador los observa y reporta.

La longitudinal es el diseño de investigación que recolecta datos a través del tiempo en puntos o períodos especificados, para hacer inferencias respecto al cambio, sus determinantes y consecuencias. A su vez se divide en: de tendencia o trend son aquellos que analizan cambios a través del tiempo (en variables o sus relaciones), dentro de alguna población en general; de evolución de grupo o cohorte son estudios que examinan cambios a través del tiempo en subpoblaciones o grupos específicos. Atención a las cohortes o grupos de individuos vinculados de alguna manera, generalmente la edad, grupos por edad y de panel son similares a las dos clases de diseños anteriormente señalados, sólo que el mismo grupo de sujetos es medido en todos los tiempos o momentos.

En conclusión, la Investigación Educativa presenta multiplicidad de los objetivos y fines que pretende, la singularidad de los fenómenos que estudia y la pluralidad de los diseños son dimensiones que le otorgan especificidad propia a la vez que hacen más compleja y ardua su descripción y estudio. La realidad educativa es dinámica, interactiva y compleja por lo que cada tipo de diseño posee características particulares que lo permite al investigador tener una perspectiva para seleccionar un tipo de diseño (Hernández, Fernández y Baptista, 1998). La eficacia de cada uno de ellos depende de si se ajusta realmente a la investigación educativa que se esté realizando.

Referencias.

Cantero, L. (2000). General para la Elaboración de un Proyecto de Investigación. (Medellín: Módulo inédito, Facultad de Sistema, Universidad Antonio Nariño).

Hernández, R, C. Fernández y P. Baptista (1998). Metodología de la Investigación. México. Editorial Mc Graw Hill.

Hernández, R, C. Fernández y P. Baptista (2000). Metodología de la Investigación México. Editorial Mc Graw Hill.

Hernández, R. (2001). Metodología de la Investigación. México, D.F. 2ª. Editorial McGraw-Hill.

Sabino, C. (2000). El Proceso de Investigación. Una introducción Teórico-Práctica. Caracas: Editorial Tanapo.

Tamayo y Tamayo, M. (2005). El Proceso de Investigación Científica. México: Editorial Limusa Noriega Editores.

EL PARADIGMA CUANTITATIVO... ¿ES UN CAMINO CORRECTO EN LA INVESTIGACIÓN EDUCATIVA?



Nancy Antolínez G.


El conocimiento desempeña un papel fundamental en la vida de los hombres y de la sociedad en general. La modalidad más primaria del conocer es la comprensión; que se puede enfocar desde dos puntos de vista diferentes: la imprecisa e inconsciente y la consciente, reflexiva y objetiva. Sin embargo, es importante destacar que como lo afirma Shulman (1986) ”El conocimiento no crece de forma natural e inexorable. Crece por las investigaciones de los estudiosos (empíricos, teóricos, prácticos) y es, por tanto, una función de los tipos de preguntas formuladas, problemas planteados y cuestiones estructuradas por aquellos que investigan” (pp.9y10).

Por otra parte, Bunge (1981) opina que para que un conocimiento pueda considerarse como conocimiento científico, debe ser racional, sistemático, exacto, verificable y fiable. Ahora bien, tan importante como este conocimiento y sus características, es la forma como se obtiene o el método científico usado a tal efecto, así, la producción del conocimiento no puede separarse de sus circunstancias de aparición. En ese sentido, interesa principalmente hablar de una historia epistemológica del conocimiento.

Aunque la epistemología es una reflexión sobre la ciencia, es interdisciplinaria por su naturaleza; no pretende gobernar sobre la ciencia; por el contrario busca su integración a ella. Su objetivo no es aquello que la ciencia trata sino su discurso, el científico. En este orden de ideas, Sarramono (1991) indica “el conocimiento científico y la manera de acceder a él son relativos y están en función de cada momento histórico, lo que nos debe motivar a seguir investigando permanentemente en la búsqueda de conocimientos cada vez más amplios y estables”.(p.257).

Para realizar investigación, hablando específicamente de la educativa, es importante tomar en cuenta tanto el conocimiento predominante, como las demandas de la sociedad en donde nos estamos desenvolviendo, pues este conocimiento se constituye en un proceso histórico-social de la actividad humana. Así, actualmente se consideran tres enfoques o paradigmas, los que pueden ser utilizados con la misma confiabilidad, sin embargo es importante definir en cual ubicar el estudio, pues como es lógico, los paradigmas influirán en la manera de ver e interpretar el acto educativo. Estos son:

· Enfoque Sociocrítico ó Investigación-Acción:

Como característica resaltante, busca que el sujeto se involucre en la reflexión crítica del hecho social y sea autocrítico, para que se constituya en fuerza de cambio y transformador social.

Kurt Lewin en 1946, lo propone como el camino para la comprensión de la globalidad y complejidad social y la búsqueda de mejoras de la misma, a través de la crítica ideológica. Pretende que los individuos analicen la realidad y se involucren con la evolución de los valores para mejorar su calidad de vida y aprender de sus experiencias, es decir, es una investigación participativa y transformadora con respecto al “objeto” de estudio, considerado desde esta perspectiva como persona.

· Enfoque Cualitativo:

Pretende comprender e interpretar la realidad, los significados e intencionalidad de las personas.

Es un movimiento filosófico del siglo XX, fundado por Edmund Husserl, seguidor de Max Scheler, y describe las estructuras de la experiencia tal y como se presenta en la conciencia, sin recurrir a la teoría, deducción o suposiciones de otras ciencias. Es un tipo de búsqueda que intenta ver como los sujetos en investigación se comunican para construir una realidad.

· Enfoque Positivista ó Cuantitativo:

Pretende explicar y predecir hechos a partir de relaciones causa-efecto (se busca descubrir el conocimiento). El investigador busca la neutralidad, debe reinar la objetividad. Se centra en objetos observables y que se pueden cuantificar.

Sus orígenes se remontan al siglo XVII con Francis Bacón, quien a través de una nueva organización del conocimiento, así como de una nueva epistemología, con la cual llevaría al hombre hacia la “luz”, guiado por la razón, pretendía liberarlo del mito y la tradición, pero es Rene Descartes quien da las bases de la investigación en su libro “El Discurso del Método”. Así, se pasa al Siglo XVIII mejor conocido como el “Siglo de las Luces”, en donde Isaac Newton, descubre las leyes de la gravitación, con lo cual abre un gran panorama de investigación.

El considerado padre del Positivismo, Augusto Comte, originó un pensamiento filosófico para crear un movimiento intelectual, con la finalidad de derribar la cosmovisión tradicional de corte teológico y así sustituirla con la racionalidad de todos los procesos relacionados con la vida del hombre, pero es Emile Durheim, quien lo difunde y lo describe con lujo de detalle en su libro titulado “Las Reglas del Método Sociológico”.

A principios del siglo XX se conforma el “Circulo de Viena” con pensadores como Neurath, Kraft, Waishann y el más sobresaliente, Carnap, quienes dieron origen al Positivismo Lógico, mejor conocido como Neopositivismo, replanteando las ideas de Comte, argumentando que los avances en Matemáticas, Lógica y Filosofía, llevan a utilizar la reflexión filosófica-lógica y es donde se utiliza por primera vez, el término empirismo lógico. De allí surge, en 1920 la Teoría del Lenguaje Científico, al buscar los hechos manifestados tangiblemente y dejando a un lado los sentimientos y apreciaciones subjetivas, es decir, se utilizan estrategias de tipo cuantitativo para la recogida de información y busca el conocimiento a través del tratamiento matemático-estadístico.

Ruiz (2002) afirma que ha surgido “desde finales del siglo XIX, un marcado interés por la medición de variables psicológicas, tales como la inteligencia, las aptitudes, la creatividad, las actitudes, la motivación y los rasgos de la personalidad, entre otros” (p.15). Factores como éste, en opinión de la autora, aunado al gran desarrollo de la teoría psicométrica y al apoyo de los medios electrónicos, han propiciado el auge de la medición psicológica que ha ido cada vez más en ascenso, con su correspondiente repercusión directa en otras áreas de conocimiento, como es el caso de la investigación educativa bajo el paradigma cuantitativo, para lo cual el apoyo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han resultado una valiosa herramienta para el acopio y tratamiento de datos y variables, especialmente por la versatilidad y cantidad de paquetes de carácter estadístico con los que hoy día se cuenta.

Sin embargo, a pesar de ésta y muchas otras afirmaciones al respecto, sigue estando presente el dilema sobre la conveniencia de si se debe tomar prestado o no, el método de las ciencias duras para investigaciones en ciencias sociales. Pero no tienen que ser los métodos los que definan y condicionen las investigaciones a desarrollar o los problemas a tratar, considera la autora que lo que se debe hacer es encontrar cuál es la manera para incrementar el conocimiento, manera en la que se integren la teoría, el método y las diferentes técnicas según el momento y la realidad en estudio. Además, es innegable ante la abundante evidencia, el aporte desde el paradigma cuantitativo, al crecimiento del cuerpo científico.

Algunos ejemplos de investigaciones educativas y de otras áreas, desde el enfoque cuantitativo, podrían ser:

· Realizar mediciones y predicciones del comportamiento regular de grupos de estudiantes en una escuela.

· Explicar estadísticamente, los resultados de una prueba de ingreso a la Educación Universitaria.

· Confrontar teorías y praxis

· Detectar discrepancias

· Hacer análisis estadísticos para establecer conexiones, generalizaciones y abstracciones.

En definitiva, en el campo educativo hay tanto por investigar y las formas de hacerlo están tan ligadas al investigador que pueden tender a ser infinitas, por lo que tal vez sería recomendable en pro de la ciencia, dejar de lado la polémica y centrarse en la producción de conocimientos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

BUNGE, M. (1981). La ciencia, su método y su filosofía. 2nda edición. Buenos Aires: Siglo XX.

DESCARTES, R. (1977). El discurso del método. 3era edición. Méjico: Porrúa, Serie Sepancuantos.

DURHEIM, E. (1988). Las reglas del método sociológico. Méjico: Alianza editorial.

PERE M., R. “Ciencia y metodologías de investigación. Diseño de una investigación educativa”, Facultad de Educación UAB. 2010. Disponible: en http://peremarques.pangea.org/edusoft.htm . [Consulta: 2011, mayo 10].

RUIZ, B. C. (2002). Instrumentos de Investigación Educativa. 2nda edición. Venezuela:CIDEG.

SARRAMONA, J. (1991). Tecnología Educativa: una valoración crítica. 1era edición.Barcelona: CEAC.

SHULMAN, L. (1986). Paradigmas y programas de investigación en el estudio de la enseñanza: una perspectiva contemporánea. 1era edición.Barcelona: Paidós.